-Detectar el cáncer de mama en estadio temprano puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte. Pero también es, desde una perspectiva de política pública, una decisión inteligente: tratar a tiempo no solo mejora el pronóstico de las pacientes, sino que reduce significativamente los costos para el Estado.
Cuando una mujer recibe atención temprana, puede evitar tratamientos invasivos, reincorporarse a su vida productiva, y ahorrar al sistema de salud años de hospitalizaciones, complicaciones y discapacidad. Llegar tarde cuesta vidas y cuesta más.
Invertir en detección y tratamiento temprano es, simplemente, lo correcto y lo eficiente.

En el Perú, no todas las vidas tienen las mismas oportunidades. Una mujer que enfrenta el cáncer de mama en Lima no vive la misma historia que una mujer en Piura, Huancayo, Huancavelica,Iquitos.
Y no es porque la enfermedad sea distinta, sino porque el acceso al diagnóstico y tratamiento no llega a tiempo, o no llega nunca.